Las caras de la Luna

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martes, 14 de mayo de 2013

EDWARD BACH


Rescue Remedy

El Remedio Rescate (Rescue Remedy) es la fórmula descrita por el Dr. Bach que combina 5 esencias florales. Bach escogió estas 5 flores por sus cualidades particulares de cada una siendo la mezcla de todas la combinación ideal para atender situaciones de emergencia.

La labor de esta fórmula es equilibra o recuperar los niveles energéticos después de un shock o trauma cualquiera que sea su causa.  La forma de actuación de Rescue Remedy es natural, de manera que cuando alguien lo toma, pasa de un estado de angustia a un estado de total normalidad.

La forma más adecuada de tomar Rescue Remedy, es agregando 5 gotas del frasco de stock en un vaso de agua e irlo bebiendo a sorbitos mientras dure el estado de shock. Este remedio se creó para solucionar estados emocionales transitorios y pasajeros.

Los estados transitorios y pasajeros son, las situaciones fisiológicas de gran ansiedad o angustia, las cuales se experimentan ante cualquier noticia inesperada como la muerte de un ser querido, un accidente, la visita al dentista, el parto, cuando estamos psíquicamente confundidos, y todo aquello que ocasiona una desazón profunda llevándonos a vivir una situación de shock.

Si en las situaciones de URGENCIAS o de EMERGENCIAS, Rescue Remedy no actúa lo rápido que se esperaba se sugiere añadirle 2 gotas de WALNUT.

La toma del Rescue Remedy no se ha de suministrar por costumbre, como se viene usando por la mala información. Rescue Remedy sirve para usarlo como se ha descrito anteriormente  y no en situaciones en las que pretendemos modificar estados de nuestra vida que nos son incompatibilidades, para ello hay otros remedios más aconsejables. Consulta a un terapeuta.

Esencias que componen el Remedio de Urgencia:
Clematis: alivia la sensación de mareo o desvanecimiento que se da en las situaciones de shock.
Star of Bethlehem: para prevenir los posibles traumas.

Rock Rose: para el terror y el pánico agudo.
Cherry Plum: para el miedo a perder el control.
 
Impatiens: para quien no consigue relajarse y se muestra  agitado e irritable.

jueves, 9 de mayo de 2013

EDWARD BACH


El sistema floral descubierto por Bach
"A través de su alta vibración, determinadas flores, arbustos y árboles silvestres de un orden superior, tienen el poder de aumentar nuestras vibraciones humanas y dejar expeditos nuestros canales a los mensajes de nuestro Yo Espiritual, inundar nuestra personalidad con las virtudes que nos son necesarias y de ese modo lavar los defectos (de carácter) que causan nuestros males. Como la buena música u otras cosas grandiosas, capaces de inspirarnos, las flores están en condiciones de elevar nuestra personalidad y acercarnos más a nuestra Alma. De este modo nos brindan paz y nos liberan de nuestros padecimientos. No curan atacando directamente la enfermedad, sino invadiendo nuestro cuerpo con las bellas vibraciones de nuestro Yo Superior, ante cuya presencia la enfermedad se derrite como la nieve al sol. No hay una verdadera curación sin un cambio en la orientación de la vida, sin paz en el alma y la sensación interior de felicidad"
Dr. Edward Bach 1934
Los 38 remedios descubiertos por el Dr. Edward Bach forman un sistema completo de sanación dirigido primordialmente a reestablecer el equilibrio y la paz mental, modificando nuestra actitud emocional. Dr. Edward Bach dio mucha importancia a los aspectos emocionales del individuo. Cada uno de nosotros reaccionamos de modo diferente ante una misma impresión y  tras darse cuenta de esto, realizó el estudio de los mismos llegando a la conclusión de que la raíz de la enfermedad estaba en la falta de armonía interior.

Toda medicina debe aliviar el dolor físico, pero no podemos olvidar que la actitud emocional es la clave para una pronta recuperación.
"Este sistema floral está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1976"
Cada una de las 38 flores de Bach se asocia con un estado anímico básico. Por ejemplo usaremos Mimulus, cuando nos encontramos angustiados o sentimos miedo por algo específico. Tomar esta  flor nos ayudará  a superar nuestro miedo y nos aportara valentía para enfrentarlo.
El Dr. Edward Bach investigó la manera de poder reunir los 38 remedios todos juntos,  ya que inicialmente diferenció los primeros doce remedios encontrados como fundamentales, pero al final optó por reagrupar las 38 esencias dando un enfoque más sencillo a la clasificación, para ello las organizó en siete grupos:
El GRUPO I - Remedios para los que sienten temor.

Las personas que conforman este grupo, tiene miedo a probar cosas nuevas, su temor pude ser  de origen identificable o no, muy agudo como el terror y pánico paralizante esto les puede llevar a querer asegurar su mundo, ya que temen perderlo.

Todos hemos tenido alguna vez miedo, incluso aquellos que no lo reconocen, éste está en lo más profundo de nuestro ser. Si conocemos nuestros miedos seremos capaces de afrontarlos.


 
 El GRUPO II -Remedios para los que sufren de incertidumbre.
 

Las personas que integran este grupo son inseguras, no creen en sus recursos y no se atreven hacer cosas, las dudas i la incertidumbre les puede llevar a la desesperanza.
La persona que se encogerse de hombros no tiene futuro, no creen en sí mismas, apuestan por el fracaso antes de empezar.














El GRUPO III -Remedios para los que no tienen interés por las presentes circunstancias.

Las personas pertenecientes a este grupo, son personas que pasan por la vida sin sentirla. La falta de interés por la situación presente hace que vivamos la vida llegando a veces a la apatía y un querer huir hacia el pasado que fue mejor.



 




















El GRUPO IV -Remedios para los que sienten soledad.

Las personas que componen este grupo, son personas que se aíslan del mundo, no es lo mismo buscar la soledad y querer tener tú espacio personal que querer aislarse del mundo por miedo a los demás o por miedo a ser rechazado y no querido.
El aislamiento puede llevarnos al dolor espiritual, la angustia y la impotencia de no poder participar en las relaciones con los demás.





 
 
El GRUPO V - Remedios para hipersensibles.
Las personas respectivas a este grupo, son personas que ocultan su auténtico Ser o Sentir detrás de una máscara. 
La falta de confianza en nosotros mismos puede llegar a provocar una dependencia de los demás y una inseguridad en nuestras convicciones ante las ideas e influencias ajenas.


 








 
El GRUPO VI -Remedios para los que están desesperados y abatidos.
Las personas pertenecientes a este grupo, son aquellas que viven una situación dramática llevándoles a un callejón sin salida, sin ganas de luchar ni de vivir.
El grado de desesperación es tan grande que llegan a pensar que han perdido el sentido de la vida.
 
























EL GRUPO VII - Remedios para los que sufren por los otros.

Las personas de este grupo, son los individuos que conocen donde están sus límites y quieren ayudar a la humanidad a conseguir sus propósitos, viven preocupados en exceso por los demás, incluso llegan a olvidarse de sí mismos.
 
 
 "Las flores que se describirán son beneficiosas en su acción y no provocan empeoramiento, ni reacciones ya que su efecto es para mejorar"
Dr. Edward Bach, 1930


 

miércoles, 17 de abril de 2013

EDWARD BACH


 
4ª parte de su vida: Los  7 Defectos

Bach no estaba de acuerdo con la medicina de su tiempo, para él era un método que no buscaba las causas profundas de la enfermedad, la medicina que ignoraba las emociones y los sentimientos del enfermo, no podía de llegar a una solución radical de los padecimientos.

En la conferencia de 1931 titulada “Ustedes Provocan su Propio Sufrimiento”, Bach dice que “La enfermedad no es material en su origen, sino el resultado de pensamientos y acciones incorrectas. Una vez aprendida la lección del dolor, el sufrimiento y la desgracia, su presencia carece de propósito, desapareciendo entonces automáticamente.
Las esencias florales no actúan en contra del defecto, sino que funcionan potenciando  la virtud que lo puede erradicar. No podemos combatir el odio, sino que en su lugar podemos llenar ese espacio de amor. Si trabajamos de esta manera, las esencias florales nos permiten desbloquear los conflictos energéticos, producidos por no seguir los dictámenes de nuestra de nuestra alma.
En su libro “Cúrese a usted mismo” Edward Bach dice: “La enfermedad no es material en su origen, sino el resultado de un conflicto entre el Alma y la Mente”, “La enfermedad es un estadio terminal de un desorden mucho más profundo: ya que la verdadera enfermedad está constituida por defectos como el orgullo, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inestabilidad y la codicia”.
Todos y cada uno de estos defectos representan la tendencia opuesta a la Unidad, formando auténticas enfermedades que, cuando se arraigan en la persona, conquistan y se hacen persistentes hasta que terminan por manifestarse como distintos síntomas o patologías.

ORGULLO
Se trata de un defecto que nace de varias fuentes….“…en primer lugar a la falta de reconocimiento de la pequeñez de la personalidad y de su absoluta dependencia del alma, y a no ver que los éxitos que pueda tener no se deben a ella sino que son bendiciones otorgadas por la divinidad interna; en segundo lugar, se debe a la pérdida de sentido de proporción, de la insignificancia de uno frente al esquema de la Creación. Como el orgullo se niega invariablemente a inclinarse con humildad y resignación ante la Voluntad del Gran Creador, Comete acciones contrarias a esa Voluntad…” (E. Bach)
Palabras claves del orgullo: yo puedo solo
Su lección: aprender a respetar y comprender la fragilidad del hombre frente al universo.
Virtud complementaria: la humildad.

 
CRUELDAD
La crueldad es una falta del alma que consiste en…“…la negación de la unidad de todos y no lograr entender que cualquier acción contraria a otra se opone al Todo, y es por lo tanto una acción contra la Unidad…” (Bach)
 
Palabras claves de la crueldad: no me importa hacer daño al semejante
Su lección: aprender a ver lo bueno en los otros
Virtud complementaria: la compasión.
 
 
ODIO
Bach define el odio como lo contrario al amor, “el reverso de la Ley de la Creación”. En este sentido el concepto de amor de Bach es la virtud base de toda la creación, de modo que el odio es un sentimiento destructivo, “que sólo lleva a acciones y pensamientos adversos a la Unidad y opuestos a los dictados por el Amor…” (Bach)
Palabras claves del odio: lo quiero destruir
Su lección: aprender a amar. Aprender que el amor genera amor y el odio, odio
Virtud complementaria: amor y entrega


 

EGOISMO
Bach hace hincapié en que nuestros deberes con los semejantes son…“…el no anteponer nuestros intereses al bien de la humanidad y al cuidado y protección de quienes nos rodean…”
Palabras claves del egoísmo: yo estoy primero
 
Su lección: aprender a olvidarnos de nosotros poniendo nuestra energía en una actitud de servicio
Virtud complementaria: dar

 
IGNORANCIA
La ignorancia no consiste en la falta de conocimiento sino en la capacidad de aprender, “…es el fracaso en el aprendizaje, el negarse a ver cuándo se nos ofrece la oportunidad y nos lleva a muchos actos equivocados como los que sólo pueden existir en las tinieblas y no son posibles cuando nos rodea la luz de la Verdad y del Conocimiento…” (Bach)
Palabras claves de la ignorancia: no necesito aprender nada nuevo
Su lección: perder el miedo a la experiencia de cambio que conlleva el aprender
Virtud complementaria: sabiduría




INESTABILIDAD

La inestabilidad, la indecisión y la debilidad surgen en el hombre cuando se niega a dejarse gobernar por su alma, “…que nos lleva a traicionar a los demás por culpa de nuestra debilidad. Tal condición no sería posible si tuviéramos en nosotros el conocimiento de la divinidad inconquistable e invencible que es, en realidad, nuestro ser…” (Bach)
Palabras claves de la inestabilidad: no tengo confianza en mí.
Su lección: aprender que siempre es mejor actuar que dejar pasar las oportunidades
Virtud complementaria: la fuerza.

 
CODICIA
El defecto de la codicia es un deseo profundo de poder. “…es una negación de la libertad y la individualidad de todas las almas. En lugar de reconocer que cada uno de nosotros está aquí para desarrollarse libremente en su propia línea según los dictados del alma, para mejorar la individualidad y para trabajar con libertad y sin obstáculos, la personalidad codiciosa desea gobernar, moldear y mandar…”
Palabras claves de la codicia: disfruto del poder de dominar.
Su lección: aprender a respetar la identidad y la libertad del semejante
Virtud complementaria: respeto

lunes, 8 de abril de 2013

EDWARD BACH

3ª parte de su vida

Bach y la Astrología
Desde la antigüedad se ha tomado conciencia de las equivalencias que se establecen entre la realidad celeste y la terrestre. Hay una antigua máxima que establece: “Tal como es arriba, así es abajo; el macrocosmos se repite en el microcosmos”. Estas correspondencias fueron percibidas por el ser humano en el mismo instante en el que consiguió erguirse sobre sus pies.
 
Se podría considerar este punto como el nacimiento de la astrología para la humanidad.
Una carta astral es una representación gráfica de la distribución del sistema solar según el punto de vista de un lugar de la tierra a una hora y fecha precisas que se corresponde con la del nacimiento de un nuevo ser humano. Esta carta representa su mandala, que va a acompañarlo y guiarlo, como si fuese su carta de navegación, a lo largo de toda su vida

 
Un estudio astrológico nos dará la siguiente información:

a) El tipo de personalidad del sujeto.

b) El objetivo y finalidad de su vida.
c) El remedio que le ayudará en poder cumplir su finalidad.


En su publicación de 1932 "Libérate a ti mismo" en el capítulo 11, dice que " Los astrólogos que han investigado las estrellas, y los homeópatas que han estudiado las plantas han buscado desde siempre el remedio que nos ayude a mantener nuestra salud y nuestra alegría de vivir." En sus conferencias cita a Hahnenmann - padre de la Homeopatía- y Paracelso, y aplica a su sistema curativo los principios de estos maestros, dice Bach " Paracelso y Hahnemann nos enseñan a no prestar excesiva atención a los detalles de la enfermedad, sino a tratar a la personalidad, al hombre que lleva dentro, en el convencimiento de que la enfermedad desaparece cuando nuestro ser espiritual y mental se encuentran en armonía." Al igual que sus trabajos partieron desde la homeopatía, es indiscutible que también tiene un componente astrológico, tanto a nivel simbólico y de ordenamientos como absolutamente práctico y objetivo, como lo demuestran sus primeras clasificaciones sobre los doce remedios, las doce cualidades humanas, los doce errores y las doce virtudes que componen su sistema original.
Edward Bach daba una gran importancia a la astrología, tal vez por ser una de las asignaturas trocales de los estudios de la masonería.
En los “Los doce Curadores de 1933” Bach, dice: “Hay fundamentalmente doce tipos primarios de personalidad, y cada uno de ellos tiene un aspecto positivo y otro negativo. Estos tipos de personalidad están indicados por el signo del zodíaco en el que se encontraba la luna en el momento del nacimiento.”
Sin embargo Bach luego diría que “sólo en las primeras etapas de nuestra evolución somos directamente asistidos y regidos por uno o más planetas.
Una vez que hemos desarrollado el amor al prójimo, nos liberamos de nuestras estrellas, perdemos nuestra línea de destino y, para bien o para mal, nos convertimos en timoneles de nuestro propio barco.”
Es evidente la relación existente entre las doce primeras flores correspondientes a los 12 tipos básicos de personalidad y los doce signos del zodíaco. Estas 12 primeras flores tienen que ver con la lección que se ha venido a aprender en este mundo y obedecen a una cualidad determinada del alma humana.
 
 
Bach decide eliminar toda vinculación con la astrología ya que de esta manera su sistema floral no estaría al alcance de todas las clases sociales y sí de unos pocos. Estos doce remedios serán incluidos sin ninguna distinción entre las 38 flores que constituyen su sistema.

lunes, 1 de abril de 2013

EDWARD BACH

2ª parte de su vida
 
Durante un período de tiempo realizó una serie de conferencias todas ellas basándose en el mismo tema, todo lo relacionado con el tránsito intestinal, titulado  “La intoxicación intestinal en relación con el cáncer” obsesionado quizás por la enfermedad que padeció.
En 1927 da una conferencia en el “Congreso Homeopático Internacional”, cuyo título es “El conducto digestivo tiene que tener a la fuerza una gran importancia”, y en él vuelve a insistir en la importancia  de la alimentación y en la mala alimentación que realizan los ingleses basada en la carne. Presenta los nosodes (medicamentos homeopáticos preparados a base de secreciones, excrementos o productos patológicos que actúan en forma de vacuna).
En 1928, pronuncia una conferencia ante la “Sociedad Homeopática Británica” con el título de “El descubrimiento de la psora”. La psora era un concepto definido por Hahnemann como un desequilibrio dinámico de la fuerza vital.
Tras un periodo de tiempo  se dio cuenta que la medicina ortodoxa no le proporcionaba la solución que estaba buscando y comenzó a pensar que las enfermedades son causadas en el mundo emocional,  por lo tanto el tratamiento debía dirigirse a ese nivel para poder eliminarlas definitivamente. Aunque la homeopatía  va dirigida hacia este propósito, permitiendo la acción sobre el terreno emocional, Bach decide que es mejor usar elementos que actúen directamente sobre las emociones.
Se desplaza a su ciudad natal, Gales, donde intuyo la posibilidad de mejorar las enfermedades crónicas, uniendo los nosodes bacterianos y los remedios vegetales que le proporcionaba la naturaleza. 
Se pasaba el día paseando por los campos, deteniéndose durante largo rato junto a una flor  olfateándola, escuchándola y sensibilizándose con ella. Descubrió dos flores que le llamaron mucho la atención: Impatiens y Mimulus. Se dio cuenta de que la semejanza de ambas flores coincidía con los modos de ser, comportamientos y síntomas típicos de personas.
La flor Impatiens denominada “no me toques” ya que si es rozada se abre de golpe lanzando las semillas al invasor, Bach asoció ese comportamiento a personas rápidas de pensamiento y acción, de mente tensa.
La otra flor Mimulus, crece a las orillas de riachuelos, es modesta y tímida pero con raíces bien agarradas al suelo, revela a una persona tímida, introvertida y con miedos. Son las típicas personas que suelen decir “mejor no me meto en líos”.

La última flor que encontró en este primer periodo fue Clematis, a la que asoció a una personalidad que se evade de la situación presente escapando hacia el futuro, la fantasía o el sueño.
 
Intuye de que aunque todos las personas aun siendo distintas individualmente podían agruparse en un número definido de tipos fijos, por la morfología, el comportamiento y la expresión de la cara y de la voz (biotipología), aunque él “sabia” que debían de agruparse según fueran sus emociones y sentimientos.
Publicó su trabajo en Some new remedies and their uses (Algunos remedios nuevos y sus utilizaciones).
Su primer éxito con el método que estaba creando fue con la flor Impatiens de la que dijo: “Ha producido un alivio al dolor después de que había fracasado la morfina”. Había encontrado un remedio efectivo para aliviar los dolores nerviosos agudos.
“No sólo ayuda a aliviar rápidamente el dolor, sino que en muchos casos produce una curación palpable del padecimiento nervioso.

lunes, 4 de marzo de 2013

EDWARD BACH


 

1º parte de  Su vida

  
Edward Bach nació el 24 de septiembre de 1886 en Moseley, un pueblo enclavado en el verde campo de Gales, Inglaterra, era el mayor de sus tres hermanos de origen galés. Su padre tenía una fundición de latón.

Bach era de complexión física delicada. Curioso y reflexivo, al pequeño Edward le gustaba perderse silenciosamente en la observación de la naturaleza que lo rodeaba, los árboles, las flores, de los arroyos que aún hoy atraviesan su tierra. Su decisión de ser médico, para ocuparse del sufrimiento de los seres humanos, fue precoz.

En 1902, a la edad de 16 años, terminó sus estudios primarios y del 1903 al 1906 trabajó en el negocio familiar pero debido a su complexión física delicada lo tuvo que dejar y se decide a estudiar medicina después de enormes dudas entre ella y estudiar teología.

Según su principal biógrafa, Nora Weeks, desde la edad escolar decidió ser médico y en 1906 ingresó en la Facultad de Medicina graduándose en 1912. Se graduó con el diploma de Salud Pública de Medicina en Londres y más tarde el de Filosofía de la Universidad de Cambridge de Inglaterra.

En 1913 desarrolla su primer trabajo como director del Departamento de Accidentes, responsable de lo que hoy día sería médico de guardia o urgencias en el Hospital del Colegio Universitario.  

En 1914 fue director médico del Hospital del Colegio Universitario teniendo la responsabilidad de una sala con 400 camas para heridos de guerra. Bach se dio cuenta de que los Hombres serán tratados como simples piezas de un hospital y, para él cada hombre tiene su história, emociones, sensaciones, sueños y necesidades que no se pueden ignorar. Y sin embargo la atención de sus colegas y del mundo académico estaba siempre dirigida sólo a la enfermedad.

Para Bach no quedaban dudas: lo que debía ser curado era el ser humano en su complejidad. Posiblemente esta experiencia fuera la chispa que le inspiró en la búsqueda de un método terapéutico no tan agresivo y que sirviera para curar las enfermedades buscando la causa en el interior de sí mismos. Su salud ya estaba afectada dado que fue rechazado del servicio militar activo.

En 1915 crea su propio consultorio privado en Harley Street. En este período Bach ya no estaba satisfecho con los métodos de la medicina alopática, quizás debido a las experiencias consigo mismo. En 1916 desarrolla una enfermedad intestinal, parece ser que se trataba de un cáncer, que le produjo una grave hemorragia y en 1917 tuvo que ser operado de urgencia al descubrírsele un tumor con metástasis y se le pronosticaron tres meses de vida.  

Reaccionando con valentía, superando su angustia y con una impresionante voluntad, se cuenta que pasaba días y noches en su laboratorio investigando sin cesar, logró que el tumor sufriera una regresión. Su laboratorio fue conocido como “la luz que nunca se apaga”. Todo ello le llevó a pasar de la cirugía a la inmunología ya que le apasionaba todo lo que pudiera reforzar los mecanismos naturales defensivos del hombre.

De 1918 a 1922 trabaja en el Hospital Homeopático de Londres. Su encuentro con la Homeopatía le entusiasma al descubrir el Organon de Samuel Hahnemann y conecta con su pensamiento. Estudia la Homeopatía, la antroposofía y la ayurvédica buscando una comprensión de lo psíquico. Investiga sobre las bacterias y los virus y en 1918 descubrió la vacuna contra la influenza o la toxemia intestinal (siempre indagando sobre su propia enfermedad). En 1920 publica sus primeros trabajos sobre la toxemia intestinal e ingresa como bacteriólogo en el Hospital Homeopático de Londres y vuelve a abrir su consultorio de Harley Street. Usando siete tipos de bacterias intestinales (Proteus, Disenteria, Morgan, Faecalis alcaligenes, Coli mutabiles, Gaertner y Bacilo nº 7) preparó vacunas específicas de suministro bucal y no por vía parenteral.  

Son los nosodes de Bach que aún se usan actualmente. Estaba convencido de la relación que une la toxemia intestinal con las enfermedades crónicas y con el cáncer.
Se dio cuenta que sus siete nosodes correspondían a siete tipos psicológicos y eran prescriptibles según el carácter del paciente, basándose en el principio homeopático de similitud. Bach se dio cuenta de que la enfermedad del cuerpo está asociada a los estados emocionales negativos del ser humano.

Rudolf Steiner fue un gran propulsor del desarrollo de su teoría. De Steiner conoció el poder curativo de las plantas y las flores, la importancia astrológica de la siembra y su recogida y sus propiedades espirituales. Durante este periodo Bach llegó a la conclusión de que la enfermedad es un desacuerdo entre el alma y la personalidad del paciente.

Ingresa en la Masonería con lo que llega a tener una importante información astrológica, una asignatura fundamental en la Masonería, ya que en Los doce remedios florales y sus indicadores, dice textualmente:

Averiguamos nuestra personalidad en función de la posición de la Luna en el momento de nuestro nacimiento”